Budín de manzana, canela y limón

Budín de manzana, canela y limón
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En esta ocasión prepararemos un exquisito budín de manzana y limón, en donde esta segunda fruta le dará la acidez justa a nuestro bizcocho. También para darle mayor sabor prepararemos un merengue básico con el que lo cubriremos. Es una receta muy sencilla y realmente rica que consta de muy pocos pasos y el resultado es muy sabroso.

La particularidad de este postre es que se puede comer de dos maneras, tanto caliente como frío, así que si eres de esos ansiosos que no puede esperar al sacar una preparación del horno esta es tu receta.

El secreto para que quede muy sabroso y con buena contextura está en las manzanas a utilizar. Debemos procurar elegir manzanas de buen color y compactas, con pulpa firme y aromática, no harinosa, de esta manera quedará mucho más húmedo y sabroso.

El budín se puede realizar tanto con manzanas rojas como verde, con las últimas obtendrás un sabor un poco más ácido, por lo que si te gusta sentir esta acidez puedes elegir manzanas verdes que harán una buena combinación con el limón.

Ingredientes

  • 4 manzanas grandes rojos o verdes
  • 4 huevos
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 limón
  • 8 cucharadas de azúcar rubia
  • 1 pizca de clavo de olor
  • 350 gramos de leche condensada (una lata)

Al igual que la receta de nuestro budín de limón con leche condensada, esta preparación también usa ese tipo de leche para lograr una contextura más esponjosa. Como recomendación, al ser una receta mucho más húmeda que un budín tradicional, preparar en una fuente en lugar de una budinera.

Preparación

  1. Pre calentar el horno a una temperatura media de 160º.
  2. Pelar las manzanas y rallarlas. Colocar en un bol las cuatro yemas.
  3. Mezclar las yemas con el azúcar y la canela.
  4. Incorporar a esta mezcla el clavo de olor, la leche condensada y el jugo de un limón. Mezclar bien hasta lograr una preparación homogénea.
  5. Agregar la manzana previamente rallada y mezclar apenas para incorporar.
  6. Preparamos una fuente para horno rociándola con spray de aceite para evitar que se pegue la preparación. Agregamos la mezcla y la metemos al horno.
  7. Cuando la preparación cuaje, la retiramos del horno.
  8. En un bol completamente limpio y seco, batimos las claras restantes con el azúcar hasta que estén a punto nieve (mira más abajo si no sabes detectar el punto nieve).
  9. Una vez formado el merengue, lo colocamos todo por encima del budín de manera pareja.
  10. Lo llevamos nuevamente al horno para que dore y le de un mejor aspecto. También podemos flamearlo con un soplete si se quiere lograr una mejor vista.

La preparación es bastante sencilla y no debería causar mayores inconvenientes. En el punto 8, al preparar el merengue, debemos lograr un punto ideal llamado punto nieve. Si no sabes como hacerlo te dejamos un video con una explicación detallada:

Al ser una receta más húmeda que el budín convencional (la contextura es más parecida al budín de pan), servir en platos y comer con cucharas o tenedor.

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